En un evento público realizado este domingo en Morelia, el senador con licencia Raúl Morón Orozco reapareció para fijar su postura tras la elección interna de Morena, anunciando que esperará hasta el mes de noviembre para decidir si continuará o no en la contienda rumbo a la gubernatura en 2027.
Ante cientos de simpatizantes, Morón sostuvo que su periodo de silencio no significó una derrota, sino un tiempo para reorganizarse.
Asimismo, desconoció los resultados que dieron como ganador a Carlos Torres Piña y anunció que recorrerá el estado en las próximas semanas para consultar a sus bases.
Durante su intervención, el legislador reiteró su apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum y aseguró que defenderá los valores del «obradorismo» y la «dignidad del pueblo».
La contradicción: buscar abanderar a Morena bajo las siglas del PT
A pesar de su llamado a defender los principios y la «dignidad» del movimiento obradorista, el discurso de Morón enfrenta un cuestionamiento de fondo respecto a su congruencia política.
Aunque se presenta como representante moral de las bases de Morena, el senador compitió e inscribió su aspiración formalmente a través del Partido del Trabajo (PT), partido aliado que además le ofreció la coordinación de afiliación para ir por separado.
Para diversos sectores de la ciudadanía y la militancia, resulta contradictorio pedir apertura e inclusión dentro de Morena mientras se participa y se amaga políticamente desde la estructura de otro partido.
La decisión de alargar la definición hasta noviembre deja ver una estrategia donde se apela al arraigo de la marca «obradorista» ante la gente, pero apoyándose en las siglas del PT como plataforma de negociación.



