Alejandro Carrillo Lázaro
Hace algunos días tuve la oportunidad de ser entrevistado por el portal de Esfera Noticias en Michoacán; la pregunta relevante de aquella entrevista tuvo mucho que ver con una de las dos fotografías que se hicieron públicas por parte de la dirigencia nacional de Morena en torno a los aspirantes que pretenden hacerse de la candidatura por esta misma entidad. La foto que seguramente usted tuvo oportunidad de ver en alguna de sus redes sociales mostraba al gobernador del Estado, frente al senador Raúl Morón y al exgobernador Leonel Godoy, en la mesa de la dirigencia partidista, teniendo de fondo a la presidenta Ariadna Montiel y a la secretaria Citlali Hernández.
Me preguntaban: «¿Qué opinión tenía él respecto de este acercamiento?» Mi postura fue muy clara y la reivindico a partir de este texto. Creo que la dirigencia nacional intenta hacer de sus elecciones en cada una de las 17 entidades una operación que les permita mantener la unidad de sus aspirantes después de la definición de un ungido político; además de que en aquellos lugares donde son gobierno, se requiere también y de manera muy importante que la estructura gubernamental opere en favor de este. Al final, la presidenta Sheinbaum confirmó lo que la política mantiene con gran vigencia: siempre el gobernador saliente tiene sus favoritos a sucederlo y, si uno de esos favoritos no fuera el elegido por la dirigencia, puede siempre operar en favor de alguien más o por lo menos hacer más compleja la llegada de alguien.
Por lo tanto, la fotografía no es para mí una definición de algún alineamiento o algún llamado de atención para alguno de los actores involucrados, y eso me lo confirmaron los comunicados de todos los aspirantes en el día domingo, donde tuvieron actividades personales en favor de posicionar su nombre con respecto a los otros, pero eso es solo lo que yo percibo.
Al final, la política no se maneja en el espacio temporal y geográfico de la verdad, sino en el espacio de la realidad política, que se construye a partir de la generación de la percepción social, y es que, como diría Maquiavelo, todos ven lo que aparentamos, pocos realmente lo que somos, y los políticos, esos que sonríen abrazando personas desconocidas, saben muy bien esa regla; la pantalla les ayuda y hoy con las redes sociales se hace con mayor amplitud.
La fotografía de la que hablamos antes, evidentemente, fue usada por fanáticos de ambos personajes en virtud de su propio fanatismo. Algunos medios desconocidos, pero que se presentan como medios, hicieron amarillismo con notas vinculadas a las fotos. Al final, todo es percepción y esta altera la realidad como considere pertinente y sobre todo ante los ojos de quienes se encuentran en medio del bombardeo político, el ciudadano.
La percepción es percepción y esta se sitúa en la mente del individuo a través de la información recibida por sus sentidos, definiéndole una realidad que termina por incidir en construir una verdad social y política, aunque para el individuo común realidad y verdad son un sinónimo y ahí el gran capital que ven políticos, medios y las empresas del manejo del flujo de la información.
La percepción está ahí en la mente de quien interactúa con toda la información que se vierte por todos lados, y la política encontró en esos mecanismos la vía principal para llegar al electorado.
Antes, la nota malintencionada se vertía en entrevistas que salían horas después o hasta el día siguiente en los periódicos o programas de noticias, o más aún en alguna publicidad impresa para tal fin, como si fuera un volante. Hoy trasciende en segundos y daña la imagen de un momento a otro.
La política electoral es percepción; vale más una imagen de un político trabajando que el trabajo por sí mismo. Así es esta política que ya tiene un enfoque de comunicación estratégica. ¿O acaso creemos que Movimiento Ciudadano sí se está volcando por el movimiento del sombrero para defender esa independencia? ¿No será acaso que en Michoacán no tiene un perfil o un voto viable que busca abanderar a tal movimiento bajo sus siglas y llevar a su partido a un nivel óptimo?
La política dejó de ejercerse en el campo del servicio público, para solo mostrarse en el campo de un producto público, bajo normas publicitarias viables y en el marco de ser consumido.
Eppur si muove



