Esta práctica no representa una novedad, sino la continuidad de un modelo que comenzó rumbo a la elección presidencial de 2024.
Por: Catalina LS
Apenas el pasado miércoles 17 de junio Morena estableció reglas estatutarias y lineamientos internos estrictos para la selección de los Coordinadores de Defensa de la Transformación en las 17 entidades que renovarán gubernaturas, posterior a ello lo hará con los distritos y municipios.
En un análisis sobre estas acciones, en entrevista con Esfera Noticias, Alejandro Carrillo, licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública señaló que esta práctica no representa una novedad, sino la continuidad de un modelo que comenzó rumbo a la elección presidencial de 2024.
Carrillo recordó que en junio de 2023 el ex presidente de México, Andrés Manuel López Obrador reunió a los aspirantes presidenciales de Morena y estableció las bases de un proceso interno que permitió adelantar la competencia electoral sin incurrir formalmente en actos anticipados de campaña.
Para ello se creó la figura de Coordinador Nacional de los Comités de la Defensa de la Cuarta Transformación, un cargo inexistente en las leyes electorales, pero que funcionó como mecanismo para posicionar a los futuros candidatos.
“Lo que se hizo fue adelantar los tiempos con una figura que no aparece en ningún esquema de nuestras leyes electorales, pero finalmente es una estrategia definida a partir de su grupo político y de su partido”, explicó.
Lejos de quejarse, el especialista señaló que la estrategia terminó por ser replicada por otras fuerzas políticas y como ejemplo mencionó que PAN, PRI y PRD, quienes adoptaron una fórmula similar al crear la figura de Responsable de la Construcción del Frente Amplio por México.
Ante ello, el analista agregó que esta situación ha permitido que las precampañas de facto se vuelvan una práctica cada vez más normalizada en la política mexicana, pese a que la legislación electoral establece plazos específicos para el inicio formal de la competencia por cargos de elección popular.
Respecto al papel de las autoridades electorales, consideró que ha existido poca disposición para frenar este tipo de prácticas, pues a su juicio, los organismos encargados de vigilar los procesos democráticos han evitado confrontar a los grupos políticos en el poder.




