“Vean compañeras, es una muchachita, trae su mochila puesta…hermanas y hermanos no tenemos señal, nada de señal, es una muchachita que traía todavía su mochila ¡Parece que está completa! Pero no podemos trasmitir en vivo, hermanas y hermanos por favor ayúdenos por favor arroben y la Fiscalía y todas las células de búsqueda siempre ignorando las cosas”
Estas fueron las palabras de integrantes de la Colectiva Feminista Ehécatl en un video que circuló en redes sociales al localizar el cuerpo sin vida de una joven entre los desechos del Río de la Compañía y el Bordo de Xochiaca en el Estado de México
El pasado 30 de agosto se conmemoró el “Día Internacional de las Victimas de desapariciones forzadas” una fecha que busca visibilizar la grave crisis de desapariciones a nivel nacional e internacional. De acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no localizadas, hasta el 29 de agosto de 2026 se contabilizan 132 mil 844 personas desaparecidas y no localizadas en México.
En Hidalgo. Según datos de la Comisión de Búsqueda Personas en la entidad hay un registro de 749 casos de desapariciones, siendo Pachuca, Mineral de la Reforma, Tizayuca, Tulancingo y Tula, los municipios donde más desapariciones se reportan. De los 234 colectivos de búsqueda que existen en el país, cinco pertenecen a Hidalgo, todos con la misma causa en común encontrar a sus familiares desaparecidos.
Tan solo en dos días del 31 de agosto al 1 de septiembre la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Hidalgo, emitió siete fichas de búsqueda, cuatro pertenecen a menores de 18 años y tres a adultos de más de 30 años, cuatro de estas siete fichas pertenecen a una familia completa que fue reportada como desaparecida en el municipio de Tizayuca, cifras que no son menores y que no deberían quedarse sólo en la estadística.
El panorama para quienes buscan a sus hijas, hijos, hermanos, madres, padres, hermanas no es sencillo, pues además de la incertidumbre de no saber de sus familiares se enfrentan a otras problemáticas, en 2025 Amnistía Internacional, publicó el informe “Desaparecer otra vez, violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México” en el que se documentó el contexto en que las mujeres realizan el trabajo de búsqueda, caracterizado por las amenazas constantes que les hacen organizaciones criminales, la revictimización y estigmatización proveniente de las autoridades de los tres niveles de gobierno, así como las enfermedades que las aquejan y la precaria situación económica que enfrentan muchas de ellas.
En cuanto a la violencia contra las mujeres buscadoras, la organización Artículo 19 revela que desde 2010 a la fecha, al menos 45 personas buscadoras han sido asesinadas o desaparecidas. Ante este contexto también se buscan políticas publican que brinden protección a las y los integrantes de los colectivos.
Bajo estas circunstancias El “Día Internacional de las Victimas de desapariciones forzadas” no debería quedar en un solo un día o una conmemoración, para las personas que llevan días, meses e inclusive años en la búsqueda de sus familiares es una fecha que llevan los 365 días del año y las preguntas siguen siendo las mismas ¿A dónde van nuestros desaparecidos? ¿Por qué los colectivos logran encontrar lo que las autoridades no?
Jacqueline Servín
* Esta columna también se publica en el portal infolibre



