Uno de los principales reclamos es la falta de agua potable
Por: catalina LS
15 de junio 20262.- Habitantes de la Fase 7 de Villas Oriente denunciaron públicamente una serie de problemáticas que, aseguran, afectan su calidad de vida desde hace varios meses, entre ellas fallas constantes en el suministro de agua potable, inseguridad y deficiencias en la construcción de las viviendas.
A través de un posicionamiento, las familias señalaron que la empresa desarrolladora Grupo Herso no ha dado solución a las demandas planteadas por los vecinos, pese a los múltiples reportes realizados ante distintas áreas de atención.
Uno de los principales reclamos es la falta de agua potable, pues de acuerdo con los habitantes, existen periodos en los que permanecen hasta cuatro días sin servicio, además de que los horarios de abastecimiento anunciados no se respetan o el suministro llega con una baja presión.
En entrevista, Kevin Benjamín Ordaz, presidente de la Mesa Directiva de la Fase 7 Villas Oriente Etapa 2, afirmó que por estos hechos han acudido en diversas ocasiones a las oficinas de la empresa para reportar la problemática sin obtener respuestas concretas.
“Personalmente he ido a las oficinas de desarrollo comunitario a reportar el tema y siempre nos comentan que lo están revisando y nos dan un folio de seguimiento, pero al final del día nunca le dan seguimiento”, declaró.
Además de la falta de agua, los habitantes denunciaron un incremento en los hechos delictivos dentro del fraccionamiento. Entre los incidentes reportados se encuentran robos de vehículos y motocicletas, así como intentos de ingreso a viviendas.
“A varios vecinos les han robado sus autos, les han robado motocicletas y han querido ingresar a sus domicilios. También le pedimos a Grupo Herso que nos apoye a cerrar la parte trasera de la fase, que está prácticamente expuesta”, señaló Ordaz.
A estas problemáticas se suman denuncias relacionadas con la calidad de las viviendas. Los habitantes reportaron filtraciones, goteras, humedad, grietas y, en algunos casos, posibles daños estructurales en edificios habitacionales.
Y es que, según los afectados, algunos reportes tardan meses en ser atendidos o quedan sin respuesta, situación que genera preocupación entre quienes habitan el desarrollo.




