Mientras los ojos del planeta se posan en el Estadio Ciudad de México para la gran fiesta del fútbol, las calles del sur de la capital se convirtieron en el escenario de una protesta histórica. La noche de este miércoles, colectivos de madres y familias buscadoras de al menos 10 estados de la República desafiaron el despliegue de seguridad con la jornada “Iluminemos la búsqueda”, una movilización que terminó en un tenso frente a frente con la policía capitalina.
Llevando veladoras, lámparas y las fotografías de sus familiares desaparecidos, los manifestantes se concentraron alrededor de las 22:00 horas sobre la Calzada de Tlalpan.
¿La meta? Avanzar pacíficamente hacia el coloso de Santa Úrsula para visibilizar la crisis humanitaria que atraviesa el país ante la prensa internacional.
Sin embargo, el contingente no pudo llegar a las inmediaciones del inmueble. Un fuerte despliegue de policías antimotines bloqueó el paso de las familias con vallas humanas. A pesar de los momentos de alta tensión y los reclamos directos a los elementos de seguridad, la protesta se mantuvo pacífica, iluminando el asfalto de Tlalpan bajo consignas como “¡México es campeón en desaparición!” y “Pesa más un balón que una vida”.
Jueves de parálisis: Alianza civil y amago de boicot
La movilización de anoche fue solo el preámbulo de lo que se espera para este jueves 11 de junio, día del partido inaugural entre México y Sudáfrica. En un hecho sin precedentes, los colectivos de búsqueda unificaron fuerzas con el magisterio disidente de la CNTE, organizaciones campesinas y transportistas para activar una jornada de resistencia civil.
A pesar de que el Gobierno de la CDMX declaró este jueves como día inhábil para intentar mitigar el caos vial, los bloqueos ya comenzaron a estrangular los accesos al sur de la ciudad.
Puntos de partida: Un grupo numeroso de buscadoras avanza desde la Avenida Insurgentes Sur, a la altura de Ciudad Universitaria, mientras que células de colectivos como Lirios Buscadores y Mariposas Destellando se reagrupan en las calles aledañas a Santa Úrsula.
La exigencia: El bloque civil pretende cercar los accesos al estadio antes del silbatazo inicial.
Exigen un minuto de silencio mundial en la transmisión oficial por las personas desaparecidas en México.
“No pretendemos arruinar su fiesta, pero queremos que el mundo sepa lo que pasa aquí”, señalaron voceras del movimiento, dejando en claro que la fiesta del fútbol no logrará sepultar el reclamo de justicia.





