¿Internacional socialista?

Claudia Sheinbaum antepone su agenda ideológica a la agenda diplomática de México.

La globalidad no es cosa que le guste a la 4T. AMLO dio la espalda al mundo como presidente y su sucesora la mantiene en un nivel mínimo. Aunque ha participado de reuniones multilaterales, las relaciones claves para México las delega en el canciller y el titular de Economía. Por eso llamó la atención que la presidenta decidiera cruzar el mundo para participar en un encuentro, que no tenía más contenido que el de la agenda política de los partidos de izquierda, con el anfitrión Pedro Sánchez, presidente de gobierno español, Lula, el presidente de Brasil y Gustavo Petro de Colombia como actores principales.

Lejos de pactar asuntos de interés para México, la cumbre de las izquierdas sirvió para repetir el discurso polarizante contra la derecha y defender a Cuba, la meca del socialismo, que se cae a pedazos tras seis décadas de fracaso de su modelo económico y cuyo régimen se sostiene sólo porque es una dictadura. Tristemente, el apoyo político no es para el pueblo cubano que está sufriendo como nunca, sino para la élite castrista que gobierna con mano de hierro desde hace décadas y que ha oprimido y empobrecido a la isla.

Y aunque la mandataria se moderó, los otros presidentes lanzaron apasionados discursos contra Donald Trump, lo hicieron blanco de sus críticas y de su furia. ¿Acaso cree la presidenta que el narcisista y soberbio presidente estadounidense no tomó nota del evento y sus asistentes? ¿Se olvida Sheinbaum que es el socio comercial más importante de México y que el 90% de nuestras exportaciones son hacia EEUU? ¿Ya se le pasó el susto de las amenazas del trumpismo de intervenir contra los cárteles del narcotráfico en territorio mexicano?

El deber de la presidente de México es velar y promover los intereses de nuestro país y su fin de semana en Barcelona nos deja muy poco. Se habla de normalizar la relación diplomática que AMLO estropeó con sus traumas, pero no es que Sheinbaum haya realizado una visita de Estado, pues para empezar Sánchez no es jefe del estado, esa responsabilidad corresponde al Rey de España, que ni por enterado se dio del viaje de Sheinbaum, y por otro lado, fue a tomar partido con los adversarios políticos e ideológicos de nuestro principal socio y mercurial vecino, que no es precisamente tolerante con ese tipo de asuntos.

Finalmente, lo que choca es además la hipocresía y el doble discurso. La campeona de la Doctrina Estrada, la defensora de la autodeterminación de los pueblos no tiene problema para exigir la libertad de la corrupta expresidenta de Argentina Cristina Fernández, mientras calla frente a las violaciones de derechos humanos y los presos políticos en Cuba, Venezuela o Nicaragua. La cabeza del movimiento político que devastó la selva maya e ignoró el derrame de petróleo en el Golfo de México por semanas, realiza propuestas ambientalistas. La que tiene en su país130 mil desaparecidos y rechaza los informes de ONU, se manifiesta por la paz y contra la violencia. Pocas veces Claudia Shienbaum se presenta con tanta nitidez en sus múltiples contradicciones y prioridades, que lamentablemente no son las del México que gobierna.

Lo más visto

A ser agentes de cambio en las comunidades, convoca Yarabí Ávila a odontólogos nicolaitas

La rectora de la UMSNH encabezó el inicio del...

Refuerza Gobierno de Morelia acciones a favor de la salud en zonas afectadas por lluvias

Da atención integral a familias de Hacienda Tiníjaro tras...

Solicita FGE apoyo para identificar a mujer localizada sin vida en Zinapécuaro

Morelia, Michoacán, a 14 de julio de 2026.- La...

Varios temas

Noticias relacionadas

Categorías Populares