CdMx. Un producto esencial para la salud pública mundial se encuentra en una encrucijada.
Diversos reportes internacionales han confirmado una tendencia preocupante: el encarecimiento y la escasez de condones, un fenómeno que ya comienza a notarse en los anaqueles de farmacias y centros de distribución.
Aunque la demanda es constante, la cadena de suministro se ha roto debido a una logística y geopolítica. Los fabricantes, principalmente concentrados en Malasia y Tailandia, enfrentan costos operativos insostenibles debido a dos factores críticos:
- Incertidumbre energética: El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha desestabilizado el mercado del petróleo. Esto impacta directamente en el precio de los lubricantes químicos y el plástico utilizado para el empaque individual de cada unidad.
- Logística encarecida: El transporte marítimo ha duplicado sus tiempos y costos de seguro ante las tensiones en rutas comerciales clave, provocando que los fabricantes prioricen mercados con mayor capacidad de pago, dejando a las economías emergentes con menos disponibilidad de producto.
Expertos advierten que el incremento proyectado en el precio al consumidor estimado entre un 20% y 30% podría desincentivar su uso, aumentando el riesgo de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).
En México, esta situación se suma a una tendencia de reducción en presupuestos para campañas de distribución gratuita, creando un escenario de vulnerabilidad.




