Se llama terrorismo.

La 4T no elude una palabra, sino la dolorosa realidad de que millones de mexicanos viven bajo el terror de los cárteles.

Después de lanzar un primer comunicado en que clasificaba el ataque con un auto bomba en Coahuayana como terrorismo, la FGR y la SSPF ha hecho maromas hasta desnucarse para corregir el anuncio, sin poder señalar que delito se cometió y tratándolo exclusivamente como “delincuencia organizada” y hasta como una simple “conducta delictiva”.

Según el artículo 139 del Código Penal de la Federación comete el delito de terrorismo quien “utilizando (…) explosivos (…) intencionalmente realice actos en contra de bienes o servicios, ya sea públicos o privados, o bien en contra de la integridad física, emocional, o la vida de personas que produzca alarma, temor o terror en la población o un grupo o sector de ella, para atentar contra la seguridad nacional…”, igual tratamiento se da a quien “acuerde o prepare un acto terrorista” y todo ello “sin perjuicio de las penas que correspondan por otros delitos”. Agrega además el artículo 2 de la Ley federal contra la delincuencia organizada, que “cuando tres o más personas se organicen de hecho para realizar de forma permanente o reiterada” el delito de terrorismo serán sancionadas como delincuencia organizada.

No sé a ustedes, pero a mí no me cabe duda, los hechos de Coahuayana son terrorismo. La definición no pide turbantes, extremismo religioso, elementos de rebelión o sedición o que alguien se atribuya el hecho. La finalidad de este delito es perseguir y castigar con mayor severidad a un grupo delictivo que es más peligroso que uno que roba, mata, trafica droga o contrabandea. Uno que es más peligroso para todos, porque usa elementos de destrucción masiva, como un auto bomba, y con ello genera terror entre una parte de la población, además de cometer los otros delitos. Está clarísimo, negarlo es politiquería, y un error que limita el trabajo policial y de procuración de justicia.

La negación es un tema político para el gobierno. Afirmar que en México hay terrorismo contradice la narrativa oficial de que se está venciendo a la delincuencia y confirma las malas credenciales internacionales que se nos atribuyen, justo en la víspera del Mundial de fútbol. Y el problema es peor cuando Trump declaró formalmente como “organización terrorista extranjera” a seis cárteles mexicanos, entre los cuales están los sospechosos del ataque en Coahuayana. Pero ese capítulo de la discusión ya está cerrado: los seis cárteles en cuestión son organizaciones “narco-terroristas” desde el 20 de febrero pasado por “ataques indiscriminados y el uso del terror con fines criminales” definido este como “violencia premeditada contra no combatientes (es decir cuando no hay una guerra formalmente declarada) con fines de coacción”.

Global Guardian, una de las mayores empresas de seguridad privada del mundo, clasifica a México, en su “Índice de Terrorismo” como país que sufre consecuencias “extremas”, el nivel más grave y que junto con Colombia son los únicos que lo alcanzan en el continente.

Yo no pido una intervención militar norteamericana – como acusa la 4T a la oposición – por el contrario, creo que debemos evitarla a toda costa, y que el mejor camino es la actuación eficaz del estado mexicano, no una política de avestruz que pretende negar lo obvio. Se llama terrorismo y se combate como tal.

Lo más visto

Tragedia en una obra de Morelia: cuatro trabajadores mueren dentro de un aljibe

31 de agosto 2026.-  Cuatro trabajadores de la construcción...

Designa INE cuatro Consejerías Electorales del Instituto Electoral de Michoacán

El proceso contó con la participación de 215 personas...

PAN da voto de confianza a consejeras y consejeros del IEM: Carlos Quintana

Accion Nacional confía en que el organismo esté a...

Gobierno de Morelia entrega apoyos sociales integrales

Se realizó la entrega de calentadores solares en la...

Varios temas

Noticias relacionadas

Categorías Populares