Yurisha Andrade Morales*
Conforme con los datos que aparecen en el sitio oficial del Instituto Nacional Electoral, con corte al 6 de agosto de 2026, la lista nominal de personas que cuentan con credencial para votar, incluidos los registros de mexicanos residentes en el extranjero, suman 101 millones 035 mil 286; Michoacán tiene 3 millones 811 mil 728 votantes potenciales. Del universo nacional, el 52.08% son mujeres y el 47.91% hombres; por rangos de edad, los jóvenes entre los 18 y los 29 años suman poco más de 25.7 millones, casi la cuarta parte del electorado en todo el país, proporción que es más o menos estable en cada entidad federativa. Este es un reflejo fiel de la población total del país, el universo de mujeres y hombres jóvenes que requieren políticas adecuadas del Estado mexicano para propiciar su desarrollo, pero también un compromiso expreso de los partidos políticos para incorporarlos a la vida pública.
La Organización de las Naciones Unidas ha reconocido que, aunque “…las vidas de los jóvenes están condicionadas por diversas realidades nacionales y locales, sus aspiraciones son notablemente similares. En todos los países y comunidades, los jóvenes buscan dignidad, oportunidades, una participación significativa, trabajo decente, educación de calidad y un futuro sostenible”;https://www.un.org/es/observances/youth-day, razón por la cual año con año, los diversos Estados buscan fórmulas que permitan apoyar a la juventud a enfrentar con posibilidades de éxito, los retos y limitaciones que tienen por delante.
Con el objetivo de no abandonar a este segmento fundamental de las sociedades actuales, desde el 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General de la propia ONU, en atención a una recomendación formulada por los funcionarios que en los gobiernos asociados atienden políticas públicas de la juventud, estatuyó el 12 de agosto como el Día Internacional de la Juventud y promueve programas de coyuntura orientados al desarrollo armónico de las y los jóvenes. Este año algunos ejes temáticos específicos corresponden a inclusión digital, espacios de participación, salud y bienestar y desarrollo sostenible, entre otros.
En materia de participación política y cívica de la juventud, el Índice Global de Participación Juvenil (GYPI) aporta información fundamental para estudiar a la juventud de 140 países del planeta en cuatro dimensiones específicas: socioeconómica, espacio cívico, política y elecciones. En el caso de México, el Índice reporta que tenemos un país con una cuarta parte de su población, integrada por jóvenes que representan un enorme potencial para una renovación generacional democrática que, no obstante, sigue enfrentando viejas estructuras y prácticas que restringen su participación; además de que el acceso a oportunidades de trabajo suele ser desigual; en materia de elecciones, el estudio da cuenta de que, si bien en nuestro país el derecho a votar se concede desde los 18 años, la integración de los congresos y los cargos ejecutivos tienen una participación menor de personas jóvenes. https://gypi.epd.eu/country-reports/mx
Este es el reto más relevante que enfrentamos como sociedad: impulsar una inserción adecuada de los jóvenes en el campo laboral y político, un relevo generacional racional, pero eficaz, con personas jóvenes, suficientemente preparadas para atender la problemática nacional y desempeñarse exitosamente en la iniciativa privada. Los partidos políticos, las instituciones públicas y las instancias de los diversos gobiernos, deben abandonar la retórica del discurso que habla de los jóvenes como la esperanza del futuro, pero sin generar soluciones a las problemáticas que ahora enfrentan.
Para hacer realidad el aserto de un “México de oportunidades”, también los partidos deben comprometerse a incorporar a los jóvenes tanto en sus dirigencias como en la postulación de candidaturas, hacer realidad los cambios generacionales y no enquistar dirigencias que por décadas se vuelven inamovibles y casi dueñas de los partidos políticos. La juventud, por su parte, debe asumir que la contundencia de nuestra realidad solo puede superarse si se prepara, si demuestra conocimientos y exige oportunidades para adquirir experiencia. Sin preparación y talento tampoco puede haber desarrolloy eso la juventud lo sabe.
Magistrada del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán
@YurishaAndrade



