Brasilia, Brasil. La tensa relación entre el fútbol, la política y el marketing ha vuelto a quedar en evidencia en el seno de la selección brasileña.
El pasado fin de semana, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, encendió el debate mediático al lanzar una dura e irónica crítica hacia la máxima estrella del combinado nacional, Neymar Jr., quien no ha podido debutar en el torneo debido a problemas físicos.
Durante un acto oficial, el mandatario interactuó con el público asistente. Al cuestionar a un menor sobre quién era el mejor futbolista actual del país, este respondió el nombre del atacante. La respuesta provocó la reacción inmediata de Lula da Silva, quien soltó una frase que rápidamente se volvió tendencia en las plataformas digitales:
«¡Pero si Neymar ni siquiera está jugando, hombre! Ayer vi en internet una cosa que decía que Neymar es el primer convocado en ‘home office’ (teletrabajo) del mundo».
Detrás del tono jocoso del mandatario subyace una realidad incómoda para la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). El futbolista de 34 años arrastra una lesión de grado 2 en la pantorrilla derecha sufrida a mediados de mayo, lo que le impidió tener minutos en el debut y lo obligó a ver el reciente triunfo de Brasil ante Haití, desde el banquillo y la tribuna.
Fuentes cercanas al entorno de la Seleção señalan que la inclusión de Neymar en la lista definitiva de 26 convocados respondió a una fuerte presión mediática y, sobre todo, de los principales patrocinadores comerciales del equipo. Para las marcas aliadas, la ausencia total del astro brasileño representaba un impacto económico negativo, obligando al cuerpo técnico a incluirlo en la nómina con la esperanza de que pueda tener actividad hacia el cierre de la fase de grupos.
El comentario de Lula da Silva tampoco es ajeno al terreno político, considerando el abierto respaldo que el futbolista brindó a la oposición en el pasado proceso electoral de su país. Entre la sátira política y la exigencia de la afición por un mejor rendimiento colectivo, la selección de Brasil avanza en el certamen, mientras su principal figura continúa bajo los reflectores.




