Es una escena clásica de todas las mañanas: encender el vehículo y dejarlo funcionando durante varios minutos «para que se caliente el motor» antes de salir de casa. Sin embargo, si tu auto es de inyección electrónica (fabricado de los noventa a la fecha), esta práctica es un mito del pasado y podría estar dañando tu bolsillo.
¿De dónde viene esta costumbre?
Años atrás, los autos funcionaban con carburadores, un sistema que necesitaba alcanzar cierta temperatura para lograr la mezcla correcta de aire y gasolina. Si intentabas avanzar con el motor frío, el auto solía jalonearse o apagarse.
La tecnología actual cambió las reglas
Hoy en día, la computadora de tu auto (ECU) ajusta automáticamente la mezcla de combustible desde el momento en que giras la llave o presionas el botón de encendido. Además, los aceites de motor modernos tardan menos de 30 segundos en circular y proteger todas las piezas internas.
¿Por qué dejarlo encendido parado es un error?
1. Gasto inútil de gasolina: Un auto encendido pero detenido consume combustible sin recorrer un solo metro.
2. Mayor desgaste: El motor tarda más en alcanzar su temperatura óptima estando estacionado (al ralentí) que si empieza a rodar suavemente.
3. Contaminación innecesaria: Genera emisiones sin ningún beneficio técnico.
La forma correcta de arrancar por las mañanas:
1. Enciende el motor y espera de 10 a 30 segundos (el tiempo que te toma ponerte el cinturón y acomodar tus espejos).
2. Empieza a avanzar a velocidad baja o moderada durante los primeros 3 a 5 minutos, evitando acelerar de forma brusca.
3. Deja que el auto alcance su temperatura ideal en movimiento.
Recuerda que no solo se calienta el motor: la transmisión, la dirección y las llantas también necesitan rodar para adquirir su temperatura de trabajo.
La única excepción: Si te encuentras en un lugar con temperaturas bajo cero extrema, vale la pena esperar un par de minutos únicamente para desempañar los cristales y tener una visibilidad segura.



