Con la representación de la rectora Yarabí Ávila, la contralora de la UMSNH asistió al acto con motivo del Día Nacional de la Médica y el Médico realizado en la Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas.
Morelia, Michoacán, a 23 de octubre de 2026.- Al conmemorar el Día Nacional de la Médica y el Médico en la Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), la contralora de la casa de estudios, Andrea Farías Olvera, reconoció la vocación humanista de las doctoras y doctores.
Con la representación de la rectora Yarabí Ávila González, la funcionaria hizo extensiva una felicitación a todas y a todos los médicos, así como un profundo agradecimiento por la extraordinaria labor que realizan en beneficio de la sociedad.
Más allá de una fecha común en el calendario, precisó, hoy celebramos una de las expresiones más nobles de la vocación humana, la decisión de dedicar la propia vida a cuidar la vida de los demás, “ser médico requiere de mucha vocación, vocación para estar frente al dolor, para dar un buen diagnóstico, para poder dar malas noticias, pero también para dar buenas noticias, no cualquier persona está preparada para tener y rendir esta vocación”.
Farías Olvera invitó a quienes se dedican a dicha profesión a siempre ser humanistas y sensibles al dolor, al tiempo que, afirmó que la Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas cuenta con todo el apoyo de la administración de la rectora Yarabí Ávila para preservar la calidad educativa de sus programas académicos en beneficio de la comunidad estudiantil.

Por su parte, el director de la dependencia, Francisco Elías Vargas Merino, indicó que la medicina comienza donde alguien decide no ser indiferente ante el dolor de otro ser humano, “eso es lo que hace grande a nuestra profesión, la medicina exige conocimiento, exige disciplina, estudio permanente, exige decisiones difíciles y muchas veces, sacrificios personales”.
Aseguró que, hoy Michoacán necesita médicos bien formados, pero también médicos cercanos, de excelencia, profesionales comprometidos con la prevención, con la atención primaria, con las comunidades y con quienes históricamente han tenido menos oportunidades de acceso a la salud, “que nunca nos falte ciencia para decidir, humildad para aprender, fortaleza para continuar y humanidad para servir”.
En uso de la voz, la oradora oficial, la comunicóloga, Angélica Mónica Mora Contreras, consideró propicia la ocasión para reconocer, agradecer y honrar a quienes han elegido una de las profesiones más nobles, exigentes y humanas que existen, como es la Medicina.
La responsabilidad de la médica y del médico va mucho más allá del conocimiento científico, añadió, implica actuar con ética, reconocer los límites, pedir ayuda cuando sea necesario, respetar la autonomía del paciente, proteger la confidencialidad y comprender que la confianza que depositan en ustedes no es un privilegio que debamos dar por sentado, sino un compromiso que se debe honrar todos los días.
“Honrar a la médica y al médico no debe limitarse a una felicitación anual, también significa valorar su trabajo, provocar condiciones laborales justas, promover su bienestar, respetar su dignidad y construir instituciones donde pueda ejercer su profesión con seguridad, libertad de criterio y los recursos necesarios para cuidar a sus pacientes”, enfatizó.



