Entre los casos con resultados alterados se encuentra el de un niño de ocho años.
Por: Catalina LS
Habitantes de comunidades indígenas del oriente de Michoacán denunciaron la falta de seguimiento médico para pacientes con enfermedad renal crónica y el incumplimiento de acuerdos por parte de autoridades estatales y federales, pese a que los nuevos tamizajes realizados en la región han detectado alteraciones renales en más del 30 por ciento de las personas examinadas.
Durante una rueda de prensa realizada este jueves en Morelia, acompañados por el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), representantes de San Matías el Grande y otras comunidades informaron que hasta el momento se han tomado alrededor de 300 muestras en tres localidades, como parte de una campaña de detección temprana que comenzó el pasado 12 de octubre. Entre los casos con resultados alterados se encuentra el de un niño de ocho años.
Alejandra Martínez García, consejera de salud de San Matías el Grande, explicó que los estudios se realizan en coordinación con personal de la Secretaría de Salud de Michoacán y laboratorios estatales, además de la participación de instituciones como el IMSS e IMSS-Bienestar. La campaña todavía no concluye y está dirigida a población abierta, sin límite de edad, por lo que se prevé que el número de personas con alteraciones se conozca una vez que finalicen las pruebas en todas las comunidades programadas.
La representante señaló que quienes presentan resultados fuera de los parámetros normales deben someterse a estudios adicionales para determinar si padecen enfermedad renal. Sin embargo, advirtió que los pacientes canalizados al Hospital Regional de Ciudad Hidalgo enfrentan dificultades para recibir atención, pues, de acuerdo con su denuncia, la unidad de hemodiálisis se encuentra sin operar y las personas que requieren estas sesiones han sido enviadas a servicios particulares.
De acuerdo con Martínez García, alrededor de 400 pacientes de la región reciben hemodiálisis y ahora deben buscar alternativas privadas, cuyos servicios se encuentran saturados. Algunos, aseguró, tienen que acudir a sesiones durante la madrugada ante la falta de espacios disponibles.
Por su parte, Roque Martínez Hernández, consejero de la comunidad de San Matías el Grande, acusó a los gobiernos estatal y federal de incumplir acuerdos establecidos en minutas de trabajo. Entre ellos, mencionó la falta de una reunión con los titulares federales de Salud y del IMSS para abordar la situación sanitaria de las comunidades, así como la ausencia de respuesta a la solicitud de diálogo con la Secretaría del Bienestar para buscar la incorporación de pacientes renales a programas de apoyo.
A estas demandas se suman la instalación de una unidad de hemodiálisis en la comunidad y la entrega de vehículos para trasladar a los enfermos, compromisos que, según los habitantes, tampoco se han concretado.
Los habitantes relacionan la problemática sanitaria con la contaminación ambiental en la región cercana a la Central Geotermoeléctrica Los Azufres, de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). En años anteriores han señalado posibles afectaciones a mantos acuíferos, manantiales y ríos por la presencia de sustancias tóxicas.
Ante la falta de respuestas y el avance de la problemática que denuncian, los representantes advirtieron que las comunidades podrían emprender nuevas movilizaciones para exigir el cumplimiento de los acuerdos y garantizar la atención médica.




