Nueva York.- El discurso de Donald Trump ante la Asamblea General de las Naciones Unidas se centró en la defensa de la soberanía, la seguridad y duras críticas a la diplomacia multilateral tradicional.
El mandatario presentó a Estados Unidos como un pacificador global que actúa de forma independiente, exigió a los países miembros retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI) y anunció la construcción de bases militares en Groenlandia tras acuerdos con Dinamarca.
Sin embargo, el eje central de su mensaje para la región estuvo marcado por una dura embestida en materia de seguridad fronteriza y combate al crimen organizado.
La frontera sur y el «epicentro» del narco
Trump lanzó uno de sus señalamientos más contundentes ante la tribuna internacional al referirse directamente a la relación limítrofe con el territorio mexicano:
«Es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 2,000 millas con un territorio controlado por cárteles enemigos. México es el epicentro de la violencia de los cárteles y debe recuperar el control de su territorio de manos de los enemigos de la humanidad», aseveró.
El «ISIS del Hemisferio» y el uso de la fuerza militar
Dentro de su exposición sobre la seguridad hemisférica, el presidente estadounidense reforzó los siguientes puntos clave:
Equiparación con el terrorismo: Calificó a los cárteles del narcotráfico como el «Estado Islámico del hemisferio occidental», señalando que su red de violencia y tráfico de drogas representa una amenaza directa para la estabilidad de toda América.
Despliegue militar: Defendió el uso de operaciones navales, fuerzas militares e inteligencia en aguas del Pacífico y el Caribe para frenar el flujo de estupefacientes antes de que crucen su territorio.
Soberanía fronteriza: Reiteró que la soberanía de una nación comienza por el control total y absoluto de sus fronteras físicas, asegurando que bajo su gestión la migración irregular se ha reducido drásticamente.



