Un potente sismo de magnitud 7.8 sacudió con fuerza la región de Mindanao, en el sur de Filipinas, dejando un saldo preliminar de al menos 32 personas fallecidas, más de 130 heridos y decenas de estructuras colapsadas.
El devastador movimiento telúrico es considerado el más fuerte en golpear al país desde 1990.
El sismo se registró a las 7:37 a.m. (hora local) con un epicentro ubicado en el mar, frente a la provincia de Sarangani. Debido a su enorme potencia, el Sistema de Alertas de Tsunamis emitió avisos de evacuación inmediata para las costas de Filipinas, Indonesia, Palau y Taiwán, aunque el peligro mayor disminuyó horas después tras registrarse oleajes menores de 1.5 metros.
El temblor coincidió trágicamente con el inicio del ciclo escolar en la región, obligando a miles de estudiantes a evacuar planteles en medio del caos.
Entre las zonas más golpeadas se encuentra la ciudad de General Santos, donde se reportaron cortes masivos de energía, la suspensión de operaciones en su aeropuerto internacional y el impactante colapso de edificios comerciales.
En la localidad montañosa de Glan, las autoridades confirmaron que un severo deslizamiento de tierra sepultó varias viviendas, convirtiéndose en uno de los puntos con mayor pérdida de vidas. Equipos de rescate y fuerzas militares ya se encuentran desplegados a contrarreloj en las zonas afectadas buscando sobrevivientes atrapados entre los escombros.
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., ordenó la movilización inmediata de suministros de emergencia y decretó la suspensión total de clases en los niveles afectados mientras se evalúan los daños estructurales.
Filipinas se ubica sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. Las réplicas continúan activas en la zona, registrándose movimientos de hasta magnitud 6.5 grados Richter



