La sexualidad sigue estando rodeada de creencias populares, tabúes y desinformación que pasan de generación en generación.
Hablar de estos temas con claridad y respaldo, no solo elimina prejuicios, sino que nos ayuda a vivir una vida íntima más plena, segura y libre de culpas.
A continuación, desarmamos cuatro de los mitos más comunes.
- Acné y Actividad Sexual
El Mito: Los barros y las espinillas aparecen por la falta de actividad sexual.
La Realidad: Este es uno de los mitos más extendidos y es totalmente falso. El acné es una afección cutánea multifactorial que se origina por la producción excesiva de grasa, acumulación de células muertas y bacterias en la piel. Aunque está fuertemente ligado a cambios hormonales, no tiene absolutamente ninguna relación con tener o no actividad sexual. - La Eyaculación y el Mito de la Virilidad
El Mito: La eyaculación rápida es un problema físico o de «falta de experiencia», y tardar horas es sinónimo de virilidad y salud.
La Realidad: La eyaculación rápida es algo sumamente común. Cuando se vuelve algo constante que genera frustración, sí puede convertirse en un problema de salud o bienestar emocional, estando vinculado a un fuerte componente psicológico como la ansiedad por el desempeño, bloqueos o el estrés crónico. Sin embargo, si pasa de forma ocasional no tiene nada de malo; se debe simplemente al nivel de excitación del momento y, seamos honestos, ¡pueden ser los mejores 5 minutos de la vida!
Por otra parte, la eyaculación prolongada o tardar demasiado tiempo o no poder llegar al clímax tampoco es señal de una salud perfecta; muchas veces esto es el resultado de fatiga extrema, estrés o efectos secundarios de medicamentos.
De hecho, a las mujeres no siempre les gusta que sea tan tardado, ya que puede provocar molestias físicas o pérdida de lubricación.
El equilibrio y disfrutar el momento son la clave.
- ¿El Tamaño Sí Importa?
El Mito: El tamaño del pene es el factor más determinante para el placer y el éxito con las mujeres.
La Realidad: La anatomía de la mujer desmiente por completo esta idea de ficción. La mayor concentración de terminaciones nerviosas encargadas del placer se encuentra en el clítoris que es una zona externa y en el primer tercio del canal vaginal. El éxito en la intimidad depende en realidad de una estimulación adecuada, el juego previo, la conexión y la creatividad, no de las medidas de los mitos populares.
La buena comunicación con tu pareja y la información correcta son las mejores herramientas para cuidar de nuestra salud y bienestar sexual integral.
Dejanos tu comentario y dinos qué mito te gustaría derribar.




