En un acto de disculpa pública, la institución reconoció que el cuerpo de Julio César Cervantes, buscado por su madre desde 2021, fue entregado al IPN para prácticas médicas pese a existir una ficha de búsqueda activa.
CdMx. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México admitió formalmente su responsabilidad por la «doble desaparición» de Julio César Cervantes Cabañas, un hombre con discapacidad intelectual cuyo paradero fue desconocido para su familia durante casi un año, mientras su cuerpo permanecía bajo resguardo oficial y posteriormente era donado a una institución educativa.
Una cadena de omisiones
Julio César desapareció en septiembre de 2021. Mientras su madre, la señora Laura Cabañas, recorría agencias y hospitales, el cuerpo de su hijo ya había sido localizado. Sin embargo, por falta de coordinación interna, la Fiscalía nunca notificó el hallazgo. Al no ser «reclamado», las autoridades lo donaron a la Escuela Superior de Medicina del Instituto Politécnico Nacional (IPN) para ser utilizado en clases de anatomía.
Controversia por las causas de muerte.
El caso ha escalado debido a las inconsistencias sobre el fallecimiento. Mientras la versión oficial apunta a una «congestión visceral», la familia sostiene que Julio César presentaba huellas de golpes y quemaduras. La recuperación de los restos fue parcial, ya que la familia denunció que el cuerpo fue entregado sin diversos órganos vitales, lo que ha obstaculizado las investigaciones independientes sobre presunta tortura.
En el acto de disculpa pública realizado esta semana, la Fiscalía calificó su propio actuar como «omiso, negligente e insensible», comprometiéndose a revisar los protocolos de donación de cadáveres y asegurar que ningún cuerpo con reporte de desaparición termine nuevamente en una morgue universitaria sin el consentimiento de sus deudos.




