Tras un efímero retorno de menos de 24 horas, Rubén Rocha Moya presentó una nueva solicitud de licencia indefinida para separarse del cargo de Gobernador Constitucional de Sinaloa. La decisión se tomó de manera urgente ante la falta de respaldo político de su propio partido a nivel nacional.
A través de un escrito dirigido al Congreso del Estado, el mandatario argumentó que «Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo», retirándose del Ejecutivo estatal por tiempo indefinido para dar paso a las instancias legales correspondientes.
Crece el rechazo en las últimas horas
La nueva salida de Rocha Moya ocurre en un escenario de creciente presión política e institucional registrado en las últimas horas:
Pronunciamiento de los 23 gobernadores: Los mandatarios estatales de Morena emitieron un desplegado conjunto cerrando filas con la presidenta Claudia Sheinbaum. En el documento, solicitaron abiertamente a Rocha Moya actuar con «madurez y responsabilidad», señalando que las aspiraciones personales no pueden comprometer la estabilidad del estado ni la imagen del proyecto político.
Deslinde de la federación: La Secretaría de Gobernación y la bancada del partido en el Congreso precisaron que el intento de regreso fue un acto estrictamente personal que no contaba con el aval del Gobierno Federal, reiterando que las carpetas de investigación judiciales siguen abiertas.
El Congreso del Estado de Sinaloa deberá sesionar de manera extraordinaria para hacer oficial la aprobación de la licencia y formalizar la continuidad del Gobierno Sustituto en la entidad.




