Londres Inglaterra. Este viernes 21 de agosto de 2026, la historia de la longevidad suma un nuevo y memorable capítulo. La mujer más longeva del planeta, Ethel Caterham, reconocida oficialmente por el Libro Guinness de los Récords como la persona viva más anciana de la Tierra, celebra su cumpleaños número 117 en la residencia Hallmark Lakeview Care Home en Lightwater, Surrey.
Con este hito, Caterham se consolida no solo como la única persona con vida nacida antes de 1910, sino también como la primera británica en la historia en alcanzar dicha edad.
Nacida en Hampshire en 1909 durante el reinado de Eduardo VII, ha sido testigo de más de un siglo de transformaciones globales. A los 18 años emprendió un viaje en barco hacia la India para trabajar como nodriza, y años más tarde, junto a su esposo, el teniente coronel Norman Caterham, vivió en Hong Kong, donde fundó una guardería para niños locales y británicos.
A lo largo de sus 117 años ha atravesado dos guerras mundiales, el auge de la era digital y la pandemia de COVID-19, la cual superó con éxito a los 110 años.
A pesar del paso del tiempo y de haber superado a su esposo y a sus dos hijas, Ethel mantiene un espíritu sereno y jovial. Rodeada hoy por sus tres nietas y cinco bisnietos, la centenaria ha compartido con humor que el último año le ha traído «muchas primeras veces», entre ellas, acariciar una llama y sostener la mano del rey Carlos III durante una visita real previa.
Al ser cuestionada sobre la fórmula detrás de su extraordinaria longevidad, la mujer más longeva del mundo resume su filosofía de vida de forma sencilla: «Jamás discutir con nadie; yo escucho y hago lo que me gusta».




