Si el fútbol tuviera un agente secreto al estilo James Bond, ese sería Olivier Giroud. El delantero francés no solo es una leyenda de las canchas europeas por sus golazos de biblioteca, sino que es el dueño indiscutible de uno de los rostros más perfectos del deporte rey.
Con una barba impecablemente recortada, ojos claros magnéticos y una sonrisa que parece diseñada por computadora, Giroud hace que miles de personas sintonicen los partidos solo para verlo correr.
El Estilo: Elegancia sin esfuerzo, a diferencia de otros jugadores que abusan de los tatuajes extravagantes o peinados extraños, Olivier apuesta por lo clásico. Es el favorito de marcas de trajes de alta costura porque tiene el porte de un modelo de pasarela de París.
Ya sea sudando la playera en la cancha o vistiendo un esmoquin a la medida, desborda una clase que el dinero no puede comprar, transmite una vibra de hombre maduro, caballeroso y muy centrado, lo que multiplica su atractivo por mil.





