El tablero político nacional se sacude. Andrés Manuel «Andy» López Beltrán presentó su renuncia formal a la Secretaría de Organización de Morena y a la Comisión Nacional de Elecciones.
A través de una carta dirigida a la dirigente Ariadna Montiel, el hijo del expresidente hizo oficial su salida para buscar una diputación federal por la vía de elección popular en su natal Tabasco (para la zona de Centro, Jalapa, Tacotalpa y Teapa) en los comicios de 2027.
Este repliegue estratégico ocurre en un momento de fuerte desgaste y tensiones internas dentro del partido, además del riesgo de registrar un revés electoral frente al PRI en comicios locales bajo su operación.
En su balance de salida, López Beltrán presumió dejar un padrón de 10 millones de militantes y el 97% de los comités seccionales instalados.
La salida del operador de Morena abre el debate: ¿Es un repliegue táctico ante el desgaste nacional o el inicio de su propia carrera política?




