La Audiencia Nacional de España emitió un fallo definitivo a favor de Shakira, ordenando a la Agencia Tributaria (Hacienda) devolverle más de 60 millones de euros (cerca de 64 millones de dólares) por el cobro indebido de impuestos y sanciones en el año 2011.
El tribunal determinó que las multas aplicadas fueron contrarias a derecho tras demostrarse que la cantante no era residente fiscal en ese periodo. La ley española exige haber permanecido más de 183 días en el país para pagar impuestos, y la defensa de la colombiana comprobó que ella solo estuvo 163 días debido a sus giras internacionales.
Este veredicto por la vía administrativa exonera por completo a la artista por el ejercicio de 2011, diferenciándose del acuerdo penal que aceptó a finales de 2023 por los años posteriores.
Tras conocerse la sentencia, Shakira emitió un contundente comunicado donde celebró el fin de un litigio de ocho años y denunció haber sido víctima de un «linchamiento mediático» por parte de un sistema fiscal que presume la culpabilidad antes que la inocencia.
Hacienda aún tiene la opción de apelar ante el Tribunal Supremo.




