En la antigua Valladolid, la lealtad no era una simple palabra: tenía garras, un corazón noble y el alma de un guardián.
Cuenta la leyenda que en la época colonial, una casona acomodada era vigilada por Pontealegre, un imponente mastín que cuidaba la tranquilidad de sus dueños.
Una noche oscura, las pisadas sigilosas de un grupo de ladrones rompieron el silencio para asaltar la vivienda. Al percatarse del peligro, Pontealegre se abalanzó contra los asaltantes sin dudarlo. Entre zarpazos y ferocidad, logró frenar la invasión y poner en huida a los delincuentes, pero en la encarnizada defensa fue herido de muerte.
En agradecimiento a su valentía y sacrificio, la familia mandó labrar su figura en piedra en la parte alta de la fachada, inmortalizando a su protector para siempre, para que su espíritu siguiera cuidando la esquina por la eternidad.
Cuando camines por la esquina de Av. Madero Oriente y la Calle de Zaragoza, Centro Histórico de Morelia, levanta la mirada para ubicar la escultura de Pontealegre
📸 Comparte tu hallazgo:
Si logras ubicar la estatua en la fachada, tómale una foto, súbela a tus redes y etiquétanos. ¡Queremos ver a cuántos de ustedes no se les pasa desapercibido este guardián de la ciudad!
Facebook: https://www.facebook.com/EsferaNoticiasA
Instagram: https://www.instagram.com/esferanoticiasa



